El Pleno del Congreso de la República del Perú aprobó una modificación a la Ley 32251, norma que regula el uso de los símbolos patrios, con el objetivo de dejar sin efecto una disposición que obligaba a rediseñar las monedas y billetes del país. La decisión evita que el Banco Central de Reserva del Perú tenga que cambiar el diseño del numerario nacional para incorporar el Escudo Nacional y el lema independentista “Firme y feliz por la unión”.
La disposición original establecía que el dinero en circulación debía reemplazar el tradicional Escudo de Armas por el Escudo Nacional e incluir el lema histórico en el reverso de monedas y billetes. Sin embargo, especialistas del banco central advirtieron que la medida implicaría un rediseño total del numerario, lo que generaría impactos técnicos, operativos y económicos en el sistema monetario.
Uno de los principales problemas detectados estaba relacionado con el tamaño de las monedas. Para incorporar los nuevos elementos gráficos habría sido necesario modificar su diámetro, lo que afectaría directamente a sistemas que funcionan con medidas estándar, como máquinas expendedoras, equipos de cobro automático y otros dispositivos diseñados para reconocer las dimensiones actuales de las monedas.
El banco central también advirtió que un rediseño total podría afectar los elementos de seguridad presentes en los billetes y monedas. La inclusión obligatoria del lema reduciría el espacio disponible para los componentes gráficos y tecnológicos que permiten identificar el dinero auténtico, lo que podría generar mayores riesgos frente a la falsificación.
Otro aspecto considerado fue la gran cantidad de monedas que actualmente circulan en el país. Se estima que existen alrededor de 5 mil millones de monedas en uso, muchas de las cuales tienen una vida útil de hasta 30 años. Un cambio en el diseño habría provocado la coexistencia de dos familias de monedas con características físicas distintas, lo que podría generar confusión entre los usuarios durante las transacciones cotidianas.
Con la modificación aprobada, el Congreso de la República del Perú restablece la potestad del ente emisor para decidir de manera técnica si en el futuro se incorporan nuevos símbolos o lemas en el numerario nacional. De esta manera, el Directorio del Banco Central de Reserva del Perú mantiene la autonomía para evaluar la viabilidad de eventuales cambios, considerando su impacto en el sistema monetario y en la infraestructura de pagos del país.