El inicio de la era de Carlos Bustos en el banquillo de UTC no pudo ser mejor. En una tarde donde el fútbol fluyó en el estadio Héroes de San Ramón, el «Gavilán del Norte» derrotó con autoridad por 2-0 a Atlético Grau, consiguiendo así su primera victoria en la Liga 1 2026 y dejando sensaciones más que positivas ante su hinchada.
La brújula tiene nombre: Marcos Lliuya
Si hubo un responsable de que UTC funcionara como un reloj, ese fue Marcos Lliuya. El talentoso volante de 33 años asumió el rol de conductor desde el pitazo inicial, convirtiéndose en el cerebro y manija del equipo.
Lliuya no solo distribuyó el juego con criterio, sino que fue el encargado de abrir el marcador, desatando la alegría en las tribunas y premiando su excelente desempeño individual. El 10 del club cajamarquino jugó los 90 minutos, demostrando que está en muy buen futbolístico y físico.
Solidez en todas las líneas
Para ganar hay que saber defender, y ahí apareció la figura de Bruno Duarte. El defensor central se erigió como una verdadera muralla en la zaga, ganando los duelos aéreos y anticipando a los delanteros piuranos, garantizando el cero en el arco cajamarquino.
El segundo tanto llegó gracias a una gran jugada del extremo ecuatoriano Adolfo «el picante» Muñoz, quien sentenció el 2-0 definitivo, dando tranquilidad al comando técnico. En la jugada previa, un pivote de Marlon de Jesús fue clave.
Refuerzos que ilusionan
El planteamiento de Bustos permitió ver el buen nivel de las nuevas incorporaciones. Marlon de Jesús fue una preocupación constante para la defensa rival, pivotando y generando espacios, mientras que Luis Arce aportó equilibrio y despliegue en el mediocampo, redondeando una gran tarde para los locales.
Con este resultado, UTC suma sus primeros tres puntos del torneo y mira con optimismo el torneo Apertura, demostrando que en Cajamarca serán un rival difícil de roer.