La secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), Tania Pariona, cuestionó duramente las declaraciones de la congresista y candidata al Senado por Renovación Popular, Milagros Jáuregui, sobre el manejo de un albergue que acoge a niñas embarazadas producto de violencia sexual. La secretaria ejecutiva del organismo, Tania Pariona, calificó como inaceptable afirmar que la única víctima es el feto, señalando que esa postura invisibiliza el delito cometido contra las menores y constituye una forma de revictimización.
Pariona recordó que existen pronunciamientos internacionales que advierten que obligar a una niña a continuar un embarazo, especialmente cuando es consecuencia de una violación, puede constituir tortura. Citó observaciones del Comité de los Derechos del Niño y del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, que en el pasado ya evaluaron casos similares en el Perú.
La preocupación se incrementa debido a que algunos de los casos atendidos en el albergue habrían sido derivados por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y el sistema judicial. Según la CNDDHH, estas instituciones deberían garantizar la protección integral de las menores y evitar cualquier exposición pública de su identidad o de su historia personal.
Finalmente, Pariona cuestionó que las niñas —de entre 10 y 13 años— hayan sido exhibidas en actividades públicas y redes sociales, lo que, a su juicio, podría constituir un uso político de su situación. La organización anunció que solicitó inspecciones al MIMP, evalúa remitir información a instancias internacionales y pidió que se investigue el caso, enfatizando que el debate debe centrarse en la protección de los derechos de las niñas víctimas de violencia sexual.
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